A tu cintura desnuda
regalé tres cinturones:
Uno de gotas de besos,
Otro de falsas mordidas
Y otro de suspiros cortados…
Pero se enredaron de celos en la puerta de tu ombligo
Y ya no pude ni atarlos…
dices que por las cosquillas
me robaste un beso,
luego yo un abrazo…
¡Perdóname por haberte tocado…
Sólo en sueños!
4/06/2007
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